Salas de Espera

Las salas de espera son ese punto muerto en el que todo se encuentra: la ansiedad, el dolor, el miedo, la incertidumbre. Sobre todo la maldita incertidumbre. Y, mientras tanto, la vida pasa. La gente pasa, los momentos pasan. Mientras tanto, espero, en una silla, acompañada de unos cuantos desconocidos que también esperan. Me uno…

Los libros no se prestan

Cuando tenía doce años, mi tío llegó a mi casa con una caja llena de libros. Era una colección de veinticuatro clásicos, cada uno de distinto color, pero con el lomo enumerado. Nunca le pregunté de dónde la había sacado, o si ya los había leído todos; lo que hice, en cambio, fue abrazar la…

De los amores de la vida

Alguien que quiero mucho me dijo un día: “la vida es una sala de espera. Y, mientras espero, vivo”. Siempre pensé que tenía razón. Esa frase tan simple me asombró, me abrió los ojos; me dio una perspectiva completamente distinta de las cosas. Luego pensé que tal vez no fue la frase sino quien me…

Perseidas

El plan original era ir a ver una lluvia de meteoros. Algo así me dijo… Que quería pegar pa’l monte, que allá era más despejado, sin las luces invasivas de la ciudad, con la posibilidad de ver las estrellas más claramente y de lanzar al cielo un montón de deseos que quería pedir… “Como que…

Incapacidad

Es muy extraño ver cómo la fragilidad aumenta al crecer, cuando parece ser al contrario. En el carácter hay más cosas que nos duelen y que nos golpean más duro… Y en el cuerpo, por ejemplo, una simple caída provoca la sensación de haber comprometido alguna extremidad atrofiándola, evitando que funcione con la misma agilidad…

Spoiler Alert

¿Quieres saber cómo termina? Termina con una niña llorando. Termina con un corazón roto porque no la quisieron tanto como ella quiso; porque en la película fue una actriz secundaria que siempre estuvo detrás de los protagonistas. Pensando, queriendo, deseando, fantaseando. Así termina.

Correspondencia de Marzo

El cielo se puso gris y de repente me dieron ganas de abrazarte. Tan fuerte, tan fuerte, que desapareciera el mundo… Tan fuerte, tan fuerte, que sólo estuviéramos nosotros. Me puse a pensar en los domingos, cuando íbamos juntos a comprar el periódico y nos quedábamos por la tarde leyéndolo juntos. A mí no me…

Quiero dejar de sentir miedo.

Confieso que tengo miedo. Siempre leo en todas partes que atracaron a alguien. Todos los portales de noticias que sigo en mis redes sociales, hablan siempre de lo mismo. Y eso que hace mucho tiempo dejé de ver noticieros… Amo mi ciudad. Me gusta mucho caminarla; recorrerla de norte a sur. Me gusta que mi…

Un Cuartico de Pensamiento

La gente pregunta por qué soy así. Por qué me afectan tanto las cosas, por qué soy tan jodidamente sensible, por qué me demoro tanto en hacer mis duelos. Lo preguntan como si lo disfrutara; como si llorar fuera muy rico y eso de recordar, lamentar y maldecir fuera súper divertido y encantador. No sé…

La Moto Amarilla

Vi la escena desde el bus. Era una esquina, y dos personas se bajaban de una moto amarilla. Se tomaron de las manos y se abrazaron. Cuando el semáforo cambió, ellos aún no se habían soltado.  Recordé tu moto amarilla. Recordé esa conversación, cuando llegaste a mi casa y me abrazaste. Hacía frío. Tenías puesto…

“Nos debemos un café”.

Eso escribí, tentando al demonio, al destino, a mis instintos, a mi carne… Con la idea en la cabeza de que nos debíamos más que un café. ENVIAR. Y el mensaje viajó, y, en cuestión de segundos, llegó a su celular.    No iba a contestar… Seguro estaba lo suficientemente ocupado trabajando en alguno de…

Lunes

Rendirse, entregarse, lamentarse, retractarse… Perderse, desvanecerse, desaparecer poquito a poco.    Recordarlo todo con cuidado, rebobinarlo, guardarlo en un rincón de la memoria -uno de fácil acceso-. Pensar que fue bueno y por fin encontrarse.   Agradecer. Sonreír.   ¿Y ahora?   … Dejar que el tiempo pase.