Reducción

Para mí el abandono no pasaba de ser simplemente una palabra escrita en el diccionario… Hasta que te conocí y supe de cerca lo que era que no me hablaras, que no me escribieras, que no me recordaras… Que no me reconocieras.

Y llorar con un libro, y sentir que cada palabra me cala hasta el más pequeño de los huesos. Y mirar hacia adelante y no verte, y mirar hacia atrás y encontrar mi sombra. Y nada más.

Sentirme perdida, desorientada, olvidada… Abandonada.

Desear que vuelvas, cuando nunca has venido. Tener miedo de perderte, cuando nunca te he tenido.